Blasfemia
Extraído del libro que estoy leyendo ahora mismo, he quitado una palabra para darle contexto.
El año 1944 conllevará exigencias duras y difíciles para todos los [...]. La gigantesca guerra que está teniendo lugar se acercará este año a una crisis. Tenemos una confianza completa en que saldremos adelante con éxito. Nuestra única petición al Señor Dios no debería ser que nos regale la victoria, sino que Él nos pondere con justicia en consideración de nuestra audacia, nuestra valentía, nuestra diligencia, y también nuestros sacrificios. Él conoce el objetivo de nuestra lucha. No es ni más ni menos que la salvaguardia de nuestro pueblo, que Él Mismo creó. Nuestra disposición hacia el sacrificio, nuestra diligencia en nuestras tareas le quedarán manifiestas. Estamos preparados para darlo todo y hacerlo todo al servicio de nuestro objetivo. Él continuará probándonos con justicia, hasta que esté preparado para pronunciar su veredicto. Nuestro deber es luchar por no aparecer demasiado leves a Sus ojos y experimentar el gentil juicio llamado "victoria", y mediante ella darle sentido a la vida.
Esas son palabras de Hitler, el 1 de enero de 1944.
A eso se refiere el Segundo Mandamiento de la Ley de Dios: no tomarás el Nombre de Dios en vano.
Y ese texto, que he leído hace una semana, me trajo a la cabeza la imagen de Trump y Vance y sus menciones a Dios durante los vergonzosos ataques a Irán del último mes.
Eso es una blasfemia.